¿Te acuerdas cuándo pasabas una semana planificando la ropa que ibas a usar en tu primera cita con aquel chico por el que morías? Qué tiempos aquellos, todo parecía mágico… Las horas se pasaban imaginando el encuentro, la conversación, casi podías apostar que conocías de antemano cada palabra que te iba a decir.
¿Y el beso? ¡Qué momento! Toda una experiencia, que aunque no siempre terminaba de forma religiosa te dejaba verle la cara a Dios por un rato.
Los años fueron pasando, y aquel amor idílico se transformo en un amor “Real…”
¿Realmente tienes que ir a esa tontera con tus amigos? Realmente me jode, que pases todo el día con el jueguito. (¿acaso tengo que sacar turno para poder hablar contigo?) Realmente…. realmente… me cansaste anda a que te aguante tu vieja!
Y si, uno va cambiando, las relaciones cambian con uno, es lo lindo de ser adultos ¿o, no?
Un día te despiertas y como de costumbre llegaste por tanteo al baño, casi como por revelación divina te diste cuenta de ciertos números… ¡30 años!
Te miraste y te miraste un buen rato, gesticulando y estirando tu rostro cual “Narcisa”. En el fondo te sientes regia ¿Qué son 30 años? ¿Tan mal no estás? ¿O sí?
Entras en pánico, te invade una duda existencial, en menos de un minuto haces un balance de tu vida, tus fracasos, tus progresos, si progresos ¿tienes progresos, no? bueno no importa, total en el balance esas minucias pasan desapercibidas.
Sigues pensando en esos números y tú ahí, atónita, sentada en el water, pensando y pensando y…. ¡Basta! Tu vida no puede seguir así, a ti lo que te falta es un “touch” de diversión, un sacudón al alma (y al esqueleto, porque de seguir con esta rutina no te va a quedar de otra que aguantarte la osteoporosis)
Inicias el plan rescate, ayuno voluntario de una semana, seguido de una compra compulsiva de todas las cremas que contengan entre sus ingredientes colágeno, elastina, l-carnitina o cualquier componente que incluya el sufijo ina así sea creolina.
Llegas al viernes regia, pareces la reencarnación J.Lo, te faltan las mil joyas (de fantasía fácil…. Jajaja…)
Llamas a tus amigas (las que quedan en el país) mala señal, todas tienen planes, las que no, una tiene salida con su novio, y la otra no tiene con quien dejar al bebe.
Llamas entonces a tus amigos (los que quedan en el país) pésima señal, el que no anda haciendo el vivo por algún lado, le surgió salida con el “vegetal” que le presento su cuñada y tú que pensabas que tus noches de TV y puchos eran aburridas. Ahora ves que siempre se puede estar peor.
Máxima de Manly: La Lógica es un método sistemático para llegar con absoluta certeza a la conclusión equivocada
Otra noche de desvelo, ¡fantástico! cerraron tu cuenta en bejeweled, bueno no importa debe haber algo interesante en la red, de última un sábado de madrugada ¿qué puede ser más interesante que leer sobre el conflicto en Jordania?
Caramba! Tienes un correo nuevo en Hotmail:
”Un beso y que pases lindo.
Saludos
Daniel”
¿Daniel? ¿Al que lo habías sacado la admisión del MSN hace más de un año? Si, si es el mismo… ¿no es lindo? Mmmm ¿No era un idiota? Si, si ¿pero qué dulce el gesto, no? digo… se acordó de tu cumpleaños, te mando un mail ¿debe tener interés en retomar el diálogo? ¿Interés? ¿Diálogo?
Demasiadas preguntas, ¿qué necesidad? Ahí va otra más, ya deja de joder y sigue las cuatro simples palabras de la filosofía “Soseiana”, “Todo Pasa Por Algo”
Quién sabe, fácil el año pasado, ni tú ni él estaban listos para una relación ¿y ahora si? Al fin y al cabo que te importa, respóndele el mail y ves que pasa… dejate llevar ommmmmm
Pasaron semanas desde el virtual reencuentro, pero algo no está como antes, y odias que eso pase.
Te molesta, te irrita, te confunde, te fastidia, ¡basta! Déjate esas uñas en paz, está bien tienes razón ¿pero qué? ¿Qué es eso que no está bien?
Le escribes, te responde, genial tiene interés pero….
Antes tomaba él la iniciativa, estaba todo el tiempo encima tuyo “virtualmente” hablando, claro.
Lo notas como ausente, distante, ido, abstraído, como ¡¿enamorado?!
Le preguntas, te esquiva el tema, le insistes, por aquí… por allá… le ganas por cansancio y confirmando tu sospechas, el tipo se enamoro, pero no de ti, sino de una chiruza que lo dejo hecho trizas con su drama: que si, que no, que tal vez, que entonces un rato si pero después no, me confundes, te confundo, nos confundimos entonces vuelvo con mi novio.
Que fácil ser una “Drama Queen” tú seguro mueres antes en el intento.Pero bueno mírale el lado positivo, el tipo esta herido, triste y abatido ¿cómo hay mujeres tan crueles?
Convengamos que el Tipo no es tu tipo, aunque pensándolo mejor, tampoco tienes ese tema muy definido que digamos, pero es simpático, bastante ácido, parece inteligente no es muy agraciado en cuanto a cara, pero te ignora y eso lo convierte en el hombre más interesante sobre la faz de la tierra.
Ahora tu vida gira en torno a él, los papeles se amontonan en tu escritorio, las ventanas de MSN tapan tu pantalla, ¡que esperen! Tienes asuntos más importantes que atender, un guiño, una palabra, ¡mira! ¿No te dije? Ya cambio su nick ¿y viste lo que puso? Pregúntale para quien es, siiii pregúntale, no mejor no, que puedes perder.
Oh casualidad cambiaste el tuyo, él lo cambio también ¿para quién será? Ya, déjalo ahí, para ti seguro que no, en todo caso es para la otra.
Ley de Frothingham: La urgencia de algo es inversamente proporcional a su importancia
¿Qué paso con tantos años de ajedrez? ¿A dónde fueron a parar Maquiavelo, Sun Tzu y tantos otros?
Comienzas a sacar a la estratega que llevas dentro, analizas la situación, nada puede quedar librado al azar, así que formas un aquelarre con tus mejores amigas para poder cotejar las distintas puntas del problema.
¿Problema? Listo, dijiste la palabra prohibida, esto termina mal seguro.
Ves, ahí estas de nuevo con esa negatividad que te caracteriza, nunca un pensamiento en positivo, nunca una apertura mental, debes estar con los chakras todos cerrados, eso no es bueno te limita en la comunicación con el entorno y por eso las cosas no te salen bien.
Inicias la segunda fase del plan, esto no puede ser tan difícil, es simplemente seducción, algo de elocuencia, un poco de insinuación y ¡listo! Pero antes te das una vueltita por “El Barrio Chino” y te compras un péndulo… y si, no es bueno andar por la vida con los chakras así a la loca.
Estas contenta, casi eufórica, después de tantas idas y vueltas acordaron verse hoy a la noche para tomar una cerveza, pero tranqui, está todo más que bien, era solo cuestión de abrirte a los demás y dejar que te vean tal cual eres, como tantas veces te decía tu mejor amiga. (XD)
Ahora a ponerte linda y a disfrutar.
Comienza el rito hacia tu cita, te internas en el baño desde las 4:00 pm hasta las 5:30 pm, menos mal que ya falta menos, solo te queda encremarte, secarte el cabello, pasarte la planchita, elegir la ropa con la que lo vas a deslumbrar, probarte la ropa, elegir nueva ropa porque con la anterior no deslumbras ni a un teletubbie, definir los tonos del maquillaje y maquillarte, perfumarte y ¡estas lista!
Dos o tres horas más genial, quedaron de encontrarse a las 10:30 pm, así que estas más que sobrada de tiempo, hasta para alimentar un poco sus expectativas antes de irte.
……
Ley de Gumperson de la distancia mínima: El camino más corto entre dos puntos está prohibido o se encuentra inaccesible.
Son las 10:15 pm y recién estas a la altura de la Clínica Ricardo Palma y el Puente Quiñones, estas contentas aunque algo nerviosa, restan minutos para verse cara a cara, te imaginas el momento del encuentro, tu mente viaja más rápido que el taxi que te transporta.
Por fin llegas a la esquina señalada, te tiembla el rostro, estas más nerviosa que nunca, llegaste quince minutos tarde, te sientas en una mesa a esperar, en eso chequeas que en la mesa de al lado esta la novia de uno de tus amigos con sus compañeras de trabajo, es una buena señal o al menos tranquilizadora señal, significa que la espera será menos tediosa.
Tu cabeza gira 360º al mejor estilo Linda Blair en el exorcista, son 10:55 pm y nuestro Don Juan no aparece.
¿Se habrá arrepentido? ¿Saldría más tarde del trabajo? Déjate de hipótesis, llámalo y listo.
Si, claro si tuvieras crédito en el celular seguro que lo harías ¿Te puede pasar esto justo ahora? Y eso que te pasaste el péndulo antes de salir, porque si no mejor ni te digo.
Conseguiste ponerle crédito al celular, pero casi no te queda batería ¿algo más le puede pasar a la señorita? Lo llamas un poco ansiosa
¿Dónde estás? ¿Cómo que camino a tu casa? Pero, Daniel me retrase quince minutos, se me complico por un tema de salud que ahora no te puedo explicar, no tenía crédito, casi no me queda batería en el celular, me vine desde la Molina¿No podías esperarme quince minutos? Si, si te entiendo pero llegue a las…. Tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
¡Te cortó! Respiras hondo, pero que hijo de…..…murmuras entre dientes mientras giras sobre ti misma en pleno Larco con Cantuarias, lo cual un poco llama la atención de los transeúntes nocturnos , en especial los japoneses que te observan sonrientes desde uno de los banquitos que hay en la vereda.
¿Quien se cree que es? Todavía no lo puedes creer, tiene que ser un error, te corto el teléfono, ¡justo a ti! Tratas de calmarte, pensemos en el fin y no en los medios, y el fin era verlo esa noche bajo cualquier circunstancia, así que juntas coraje, tragas el orgullo y lo llamas de nuevo.
Hola, hooooola, ¿me escuchas? casi no tengo batería… ¿pero entiendes lo que te estoy diciendo? ¿Donde estas? ¿Ehhh allá vives? Bueno, no se dime no hay ningún lugar cerca que este abierto por ahí, no te preocupes yo voy, no me vine desde la Molina, ¿eh?…tuuuuuuuuuuuuuuuu
Otra vez quedaste hablando sola, te dijo: “Que le vas a hacer, flaca, salió mal…” y te volvió a cortar.
Pero ándate a sabes ¿dónde?…que bronca, cruzas la calle, llegas al paradero, te sientas, te paras de nuevo, vas a explotar, te alejas del paradero, ahora vuelves, te sientas de nuevo y piensas y piensas, lloras de bronca.
No puedes creer que no le importe, que no se haya puesto en tu lugar ¿porque? ¿Qué hiciste mal? Nada, no hiciste nada así que deja de martirizarte, pero es inevitable ya estas llorando, quieres patalear tirarte al piso y hacer una rabieta.
Te vas a paso firme y apurado hasta el paradero más cercana, piensas en no hablarle mas pero es inevitable mas se aleja, más te atrae.
Te compras una Mc Rata y te sientas a disfrutarlo mientras esperas que llegue tu carro.
Nunca entendiste bien porque, pero de un tiempo a esta parte sabes que a falta de abrazos en momentos de aflicción buenos son las Mc ratas y las gaseosas negritas…
¿Será que Coca Cola y tú son amigos?
A esta altura, ¿qué importa?
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