Me preguntan por qué sigo soltera a los casi 30 (Y sí recien he cumplido 29), y la respuesta es simple: ¡Porque todavía estoy en mis 29! Quiero explicarme bien, no estoy en contra del matrimonio; todo lo contrario, lo respeto y creo que no se debe tomar a la ligera; es solo que no tengo apuro en casarme.
Admiro a quienes a mi edad, ya son esposas y madres de familia; yo, en tanto, acepto y adoro mi soltería, alistar mis maletas e irme de viaje sin cuadrar nada más que mis propios horarios, llegar a casa después de un stresante día de trabajo, servirme una copa de vino, prender un cigarro y disfrutar del relajante silencio, salir los fines de semana con mis amigas... (algunas si es cierto) Y tengo aún pendiente estudiar una maestría (el prox. año sin falta). En suma, tengo un camino por recorrer antes de transitar por aquel que una mi vida a la de un hombre... para siempre.
Mientras que, décadas atrás, una mujer a mi edad hubiera estado desesperada tratando de conseguir un esposo que la aleje de la etiqueta de "solterona", yo disfruto de la confianza, la seguridad y el dominio que tengo sobre mí misma y que no logré a los 20. En una de nuestras tantas conversaciones, un amigo ensaya una respuesta a mi soltería: eres muy exigente, me dice. Bueno, cómo no ser exigente con la persona con la que vas a compartir el resto de tu visa. ¡Vamos! Estamos hablando de jurarle a Dios que estarás junto a ese hombre "hasta que la muerte los separe"; y es que es el ideal, o no?
¿Si me quiero casar? Claro, pero ; por el momento, disfruto y aprovecho cada minuto de mi soltería porque, quién sabe... Además mi principe en caballo blanco (irmak entiende) aún no ha llegado!!!
Mientras espero a mi principe del caballo blanco, veo qeu sin lugar a dudas a estas alturas del partido se desata una especie de "guerra fría" entre las mujeres solteras y las casadas, comprometidas, convivientes y demás; amigas, vecinas, parientes y conocidas todas ellas.
Días atrás, una amiga mía me envió una cadena titulada "La vida empieza a los 30", muy malévolo y frívolo, pero no menos divertido y agradable por la sarta de argumentos que no hacen más que vengar las frustraciones treinteañeras (ojo que aquí hablo de las treinteañeras, yo aún ando en los 29 jajaja). Entre otras cosas dice: Después de los 30 años...
1. Si eres soltera, lejos de perder el tren, te estas ahorrando un divorcio y tal vez un parto o dos o tres no deseados... que maravilla, ahora tus amigas son divorciadas, o dejadas o engañadasm gordas, llenas de niños o no pueden salir porque el marido no las deja... que pena!!!
Au, bueno, es verdad que se tiene una que otra amiga en esas condiciones. Además dice:
2. No extrañas el uniforme colegial ni tus jeans de la universidad cuando te enfundas en cualquier ropa de marca comprada con tu dinero, no comprada con la de tus padres!!! o de tu marido!!!
No puedo negar que cada vez que leo esos dos párrafos me da un ataque de risa, que me relaja y renueva y lo más delicioso es que... resulta inevitable admitir que ¡es verdad!
Luego añade otras razones no tan inteligentes y demasiado feministas para mis gustos, pero que reflejan que cada vez más se llega a los treinta sin compromisos, que es ya una tendencia, un nuevo estilo de vida.
3. Añadiría que es un rasgo que caracteriza la mujer del siglo XXI. Las del siglo XVIII se casaban a los quince años; las del siglo XX a los veinte y nosotras a los treinta y algo ¿qué más podemos pedir?
Uhm, esto no es bueno ni malo, solo es...
Lo que saca roncha es son miles los mortales que no cesan de preguntar a cada vuelta de esquina, o en cada reunión familiar o amical que si ya tienes novio o cuando te casas, que cuándo lo traes, etc. Y que sean incapaces de admitir que, en honor a la verdad, las solteras no nos perdemos de mucho. Que el matrimonio es tanto o más difícil que la soltería, que no es el paraíso, que igual se sufre, se llora, etc. Y que en el fondo ya quisieran estar como nosotras, ¡solteros y solteras a los casi 30!!!!
Mariangela... si mal no recuedo te querias casar hace como 3 años... y al final te diste cuenta que no era el hombre adecuado.
ResponderEliminarCuando alguien me decia cuando te casas... lo mandaba a rodar.... claro porque a ellos que les importa si estoy soltera o casada...uno se casa cuando conoce a la persona adecuada y esa persona puede llegar cuando tienes 15 o cuando tienes 60 (aunque mejor es si llega como a los 30). de todas maneras no hay que apresurar nada.
Jaaaaa si te acuerdas???? aquellas epocas!!! jajaja no puedo creer que ya hayan pasado 3 años.... Felizmente reaccione a tiempo!!! y es que no tengo vocación de alfombra!!!
ResponderEliminarAmigas, a mi parecer en la mayoría de casos a los 30 se es más centrada como para saber quien te conviene, claro que siempre hay un margen de error (cielos, que meyoooo) pero bueno en todo caso siempre el margen de error es menor que si hubieses elegido antes...
ResponderEliminarQue viva la solteria¡¡¡¡¡¡¡¡
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